31 enero 2011

Mudanza...

Despues de 1 año exacto, voy a volver al nido del que escape. Odio la casa de mi padre, quizas por lo que representa, quizas por la soledad, quizas por los recuerdos o por que no podemos convivir bajo el mismo techo mi progenitor y yo. El caso es que vuelvo, no me quedan mas narices. Existen tres razones de peso para hacerlo, aunque las tres me hacen sumamente infeliz:

1. Porque no puedo permitirme el alquiler. Es lo que hay, mi sueldo de menos-de-mileurista no me deja permitirme la mierda de habitaculo de la que he dispuesto este año y que despues de la marcha de Roberto, mas se ha convertido en un trastero que en una casa, puesto que cada minuto alli es como una batalla contra la tristeza.

2. Porque mi querido novio no esta preparado para ser mi novio. No, vamos a quitarle miga, en realidad el pobre lleva 7 meses luchando contra sus miedos y intentando tener una relacion normal conmigo, la cual ha sido complicadisima por la situacion de ambos y es cierto, el no quiere compartir su casa actual conmigo, ni como inquilina en alquiler, y tampoco me ha dado opciones de vivir en otro sitio con el. Vamos que no esta listo, y yo no voy a forzar a nadie a nada nunca.

3. Porque mi padre es una causa perdida, que no puede estar solo y encima no necesita una niñera, si no a su hija para discutir, dar por culo, que le cuiden etc. Y esto, mas que ninguna de las otras razones me esta matando, porque me podeis llamar egoista, pero es que no me veo ni capacitada ni dispuesta a perder mi vida por alguien, aunque sea mi padre. Quiero hacer mi familia, con mi pareja y mis hijos... punto.

Dulce vuelta a la vida...

Si se me hubiese permitido escribir todo lo que sentia las 24 horas anteriores a nuestro reencuentro, obviamente hubiese repetido hasta la saciedad que no veia que llegase el momento. Eran tantas las ganas de besarte, de abrazarte, de tocarte, de volver a verte sonreir, de tumbarme en tu cama, de hacerte el amor, de volver a sentir que no estoy sola.
Casi me derrito cuando me abriste la puerta, casi muero cuando besaste mis labios despacio, como si no hubiese tiempo ni minutos ni horas, solo tu y yo. ¿De verdad no me has hechado de menos? no me lo creo ,amor. Era tan precioso cada instante y es curioso, no necesitaba mas, ni dinero, ni mas personas, solo tu y yo. No lo llames dependecia, no es asi, no dependo de ti ni tu de mi, puedes hacer lo que quieras, como siempre podras ser libre para hacerlo, pero que quiera estar contigo a todas horas no es dependencia, es ganas de vivir y ser feliz. Acaso no estaria loca si obviara que cada instante a tu lado es la vuelta a la vida de esta loca, de esta mujer que sueña con tenerte siempre a mi lado, con que la acaricies, la llames, la ames y un dia llegues y digas que no quieres separarte de mi. Ojala y la vida nos regale muchos minutos juntos, muchos amaneceres y mucho amor del uno hacia al otro. Porque si eso ocurre, yo de verdad, sere feliz y por fin se acabara esta mala suerte que me persigue.. ¿Como no voy a luchar por ti, mi vida?. Te quiero.

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