25 marzo 2011

Revolucion de los claveles

Nunca me han gustado las guerras, son sinonimos de sangre, muerte y enemigos. Los significados de estas palabras durante muchos años me han creado malestar, por ello, yo las quitaria de todas las mentes, de todos los diccionarios y de todos los lugares posibles. Esas palabras no tienen sentido y sus argumentos no se sostienen. Hay muchos tipos de guerras, pero entre ellas , dos se llevan la palma ;

- Las guerras con armas (las mas violentas, llenas de aparatejos e inventos nucleares para combatir)
- Las guerras frias (que se basan en el dolor psiquico, en los duelos de palabras y en las amenazas)

Los humanos solemos estar en guerra, en guerra con nosotros mismos y lo que nos rodea, en guerra con alguien, en guerra con todos, en guerra con la naturaleza, en guerra con los sentimientos, en guerra con nuestros sentidos, en guerra con las personas a las que queremos, en guerra, siempre en guerra. Los humanos con poder y dinero, siempre estan en guerra tambien, pero al igual que el niño rico juega con un coche teledirigido con gasolina ultimo modelo, los ricos y poderosos juegan con la vida de las personas a costa de las armas nucleares, la violencia y el fuego.

La guerra es sinonimo de privacion de libertad, de invasion, de eliminacion y de sufrimiento. No entiendo como hay alguien a quien le gusten las guerras.

Ayer pensando en todo esto, me acorde que tuve un ex Portuges, fue mi novio durante un verano entero cuando yo contaba con 16 años y el con 24 años. Vivia en mi pueblo, se llamaba Daniel y tenia una hermana maravillosa llamada Veronica de unos 12 añitos. Vivia en España desde hacia 6 años cuando le conoci, con su madre y con su hermana. Nunca supe en que trabajaba, se que lo hacia porque durante horas no podia verle. Supe que tenia un hermano mayor y nunca supe que paso con su padre. El caso es que esta relacion, como tantas otras cortas que tuve en mi vida no me aporto nada sentimental, pero si mucho mental. Aparte de las enseñanzas de perder, ganar, querer y soñar que se aprenden de cada relacion y que te curten para las del futuro, aprendi cosas maravillosas muchas de ellas basadas en las palabras de su madre.

No me acuerdo como se llamaba,  solo recuerdo cuando me conto la "Revolucion de los Claveles" y el mejor arroz con pollo que he probado hasta el dia de hoy. Admito que por un momento disfrute hablando de guerra. Una guerra en la que alguien se le ocurrio poner un clavel en la escopeta de un soldado, una guerra en la que el pueblo desarmado dijo asta aqui, dijo que no queria mas disparos y cambio un regimen entero a base de buena fe y flores. ¿No es maravilloso? No cuento mas, cada uno que lo lea por su lado, lo importante a extraer de todo esto es que despues de contarme la historia, me dijo una frase que ha vibrado en mi cabeza desde entonces :

"A veces las guerras se ganan por las dos partes, unos se sienten felices porque no ceden su posicion y otros porque ni siquera se habian dado cuenta que estaban en guerra".

Esto es, ni mas ni menos, lo que hacemos habitualmente en nuestra vida, a veces entramos en guerras personales con gente que ni siquiera sabe que esta en guerra con nosotros, esto nos hace no mover ficha, no ceder nuestro sitio, nuestra posicion, no dar nuestro brazo a torcer y sin embargo, de repente recibimos una enseñanza maravillosa de la vida, esa persona se comporta normal con nosotros, no le ha dado importancia a nada de lo que has hecho ni de lo que no has hecho, no se ha posicionado porque no sabe que hay una guerra y lo mas maravilloso, ha ganado porque ha obtenido la felicidad de no participar en algo que no tiene sentido.

Porque como os he dicho al principio, las guerras y sus argumentos, no tienen sentido.

Felicidad y un rallo de sol que os enchufe directamente en este viernes tan maravilloso.
No olvideis soplar como diria Albert Espinosa, pero eso, eso si que es otra historia que se merece una entrada completa. Besos.

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