28 julio 2011

Rotundamente No.

Me he cansado de explicar cómo soy, quizás porque cada día que pasa, cada año que cumplo, veo menos sentido a tener que reproducir como un loro lo que me gusta, lo que no soporto, lo que soy y lo que me gustaría ser. La gente que me conoce ya tendria que tener claro a estas alturas mis reacciones ante sus actos.

Hace poco, una persona podía haber conseguido que yo tachara un día como malo, sin embargo, por mi forma de ser y mi sonrisa por bandera, puse otra cara sonriente en mi calendario.

Es cierto que me llamo una cosa muy fea, una cosa que no tiene justificación ninguna. Pero también es cierto que no hace daño quien quiere, sino quien puede.

Es cierto que no me importo que viniese de él, es cierto que preste mas atención en lo que de verdad me importaba, en la reacción de los que se supone son mis amigos.

Fue por ellos y por su reacción por la que tache de un brillante naranja ese día, porque el naranja es mi color favorito y porque se lo pongo a todos los días que la vida me regala una muestra de cariño y felicidad.

No puedo quejarme de amigos, es la verdad.

Lo demás no me importa, si el ahora no está a gusto con la situación actual no tiene más que pensar en cómo hemos llegado a ella. En mi conciencia yace tranquilo el recuerdo de acompañarle a una cosa suya, de esperarle para irnos a un centro comercial con él y que no se quedase solo, entre otras muchas cosas que he intentado hacer para llevarnos bien. Le dejo toda la vida para pensar que hizo él por mi, por supuesto despues de darse cuenta de que no conseguiria nada mas que una amistad conmigo. Que piense si se ha comportado bien, si ha sabido encajar que no iba a ser como el preveia.

Sencillamente pienso que él no está a gusto porque las cosas no han salido en beneficio unipersonal hacia su persona, por el contrario a el, nuestra situación ha hecho sentir felicidad a algunos y envidia sana a otros. Estoy 100% segura que si las cosas hubiesen sido diferentes, si yo hubiese elegido enrollarme con él, seguro que ahora todo era idílico y perfecto en el piso. Pero la vida no siempre es sencilla, ni idílica, ni bonita para todos.

Hay que saber ganar, pero también hay que saber perder. Esta vez, la vida puso en él unos sentimientos hacia mí que no se corresponden con los míos hacia él y yo no voy a ser un daño colateral de eso.

Yo no voy a estar con nadie por pena, por mucho que el me quiera, ni que le guste, ni que le mole, ni por imposición. Y ante eso, solo hay un camino, la aceptación.

Puedo sonreír aún en mi vida porque cada vez que alguien intenta hacer que mi mundo se tambalee y gire para su beneficio propio, me doy cuenta que sus planes quedan tirados por tierra y que mi madurez va progresando dia a dia al enfrentarme a las pataletas infantiles de la gente.

Por último quiero añadir que yo no le niego la palabra a nadie que quiera argumentar su actitud, por una sencilla razón, yo siempre he sido, soy y seré una princesa, como tal, no tengo nada por lo que agachar la cabeza. Si bien es cierto que en esta ocasión, no existen argumentos, solo podria pedir perdon y cambiar su actitud. Aún con todo eso, es dificil que yo pueda plantearme una relacion de amistad con alguien que no sabe respetar las elecciones de los demas por encima de su beneficio propio.

Sin más, me despido de vosotros en este post. Se que en algún parrafo he sido muy dura, pero me he callado cosas, cosas como que yo no he intentado dar celos a nadie en mi vida y menos a esa persona, cosas que duelen, pero al fin y al cabo, en mi estilo, verdades como puños. Porque como digo siempre, las verdades, aunque duelan, siempre son necesarias.

Fdo. Alguien que puede sentirse orgullosa de si misma.

Gracias Miko y Fer.

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